miércoles, 19 de octubre de 2011

Un tanto extraño


Hola me llamo Bruno, estoy en casa preparándome para una cita con una mujer maravillosa. Me he enterado de que no le gustan los hombres obsesionados con la higiene por eso he comprado un jabón que en vez de limpiar me ensucia más, mientras yo me ensucio en la ducha con mi nuevo jabón he dejado a mi bolígrafo Paul terminando el final de mis memorias. Paul no es nadie en especial, solo es mi bolígrafo que escribe solo.

Desde que me encontré con Paul en el coche parlante de mi cuñado somos inseparables, y me ha servido de inspiración para mis libros infantiles. Ya que un bolígrafo parlante es algo que no se ve todos los días y ¿sabéis lo que nos pasó llegando a casa el día que nos conocimos?
Nos encontramos con un perro que intentó mordisquearlo mientras yo tiraba del pobre Paul para salvarlo de aquel fatídico final en las mandíbulas de aquel enorme y bruto perro sarnoso que quería arrebatarme a mi nuevo compañero de hazañas. Tras este incidente fuimos a una tienda de antigüedades a por una maqueta de la Bastilla Francesa, Paul me ayudó a pintarla gracias a su tamaño.

Bueno, volviendo a mi cita, por fin me encontré para mi sorpresa con una obsesa de las bombillas y por casualidad me acordé de una bombilla un tanto extraña que vi en la tienda de antigüedades, el dependiente me explicó su función. Era una bombilla de oscuridad, no quise comprobarlo pero llevé a mi cita allí para darle un sorpresa. La chica que se llama Mónica, se quedó sorprendida toda la vida coleccionando bombillas que creía únicas pero en realidad la única bombilla oscura se la encontré yo, un hombre al que acababa de conocer y por el que empezaba a sentir algo.

Ana Belén Salguero y Jorge Ramos

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