miércoles, 19 de octubre de 2011

Los dos inventos extraordinarios

Esta es la historia, de un chico que parecía, un tanto extraño, pero que al final acaba revolucionando el mundo. Que con qué, para eso tendréis que leer esta historia.
Esto era un día más o menos raro, un día de estos de verano en los que hace un calor inmenso, pero de repente hace un viento que te da escalofríos o en los que incluso te hace tener un poco de frío; nos situaremos por lo tanto a las 9:30 de la noche más o menos. Pero bueno volvamos al tema de esta historia, Alejandro era un chico de 21 años de edad, sus mayores aficiones eran crean objetos en los que solo estaban encerrados en las mentes de la gente, como un coche que hablase o incluso bolígrafo que escribiera solo. Él simplemente quería lograr lo que muchos científicos andaban buscando, alguien que fuera capaz de tener una idea para crear objetos con movimiento automático o que hablasen, Alejandro aún estaba en la universidad, pero eso para él no problema, tenía un tío suyo que también estaba licenciado en ciencias, con lo cual tenían una buena relación. Cada día su tío, se pasaba por su casa para ayudarle en los estudios. Total, que no tardó Alejandro en darle unos planos de sus ideas a su tío, el cual se sorprendió al ver tal talento, es como si su sobrino tuviera un duende que le diera tales ideas para su edad. Su tío no tardó en darle las ideas de su sobrino a sus compañeros. Ellos se sorprendieron al ver y escuchar que aquellos planos tan bien hechos eran de su sobrino. Entonces se pusieron en marcha, muchos pensaron que era una locura, pero el tío de Alejandro no se dio por vencido y quiso probar. Al cabo de unos cuantos meses, algunos se rindieron,pero otros siguieron y a dos meses de navidad creyeron que lo habían conseguido, pero solo habían conseguido la mitad del proyecto, hasta que uno tuvo una idea para terminarlo antes de tiempo y así lo hicieron, por fin habían creado los instrumentos que revolucionarían el mundo en tan solo unos cuántos meses. Todos recibieron un premio por haber logrado algo casi que no habría salido hasta dentro de muchos años y Alejandro ganó un premio aún mayor que un trofeo,la sensación y sentimiento de haber ayudado a su tío a haber revolucionado el mundo los dos juntos y con un poco de ayuda de los demás. Todos los que contribuyeron a la creación de estas dos cosas, las bautizaron con los nombres de Fantastic Car 2500 y de bocapencil 200.


DAVID LUENGO SÁNCHEZ

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