miércoles, 9 de noviembre de 2011

Los objetos enigmáticos

Aquel día de verano, David llegó a su casa después de jugar un partido de fútbol con sus amigos,sudando que estaba preparó la ropa limpia para ducharse, cuando fue a encender la luz vio que aquella bombilla no daba luz,entonces le dió igual y se metió en la ducha,cuando salió de la ducha, todo seguía a oscura cuando fue a su habitación a vestirse vió que estaba sucio pensó que se habría metido en el cuarto donde su madre tenía los elementos para la limpieza y se había bañado con el trapo sucio, entonces volvió a hacer la misma operación y seguía igual, entonces prefirió ir a casa de su abuela cuando acabó vio que estaba limpio y que en su casa pasaba algo, al día siguiente vino otra vez de jugar con sus amigos y volvió a su casa para ver si aquel enigma seguía, probó y seguía igual, David pensó y cogió su pequeña linterna y un taburete, fue al cuarto de baño, se subió al taburete y vió que en la bombilla ponía que daba oscuridad, después de esto quedó alucinado y se dirigió a la bañera y vio
aquel jabón en el que decía que ensuciaba, desde entonces David no volvió a su casa y prefirió irse a casa de su abuela después de muchos años estos objetos se extendieron por todo el mundo provocando enfermedades y accidentes.
David ya era mayor, un día decidió examinar estos elementos y ver que daño hacia a la gente, justo cuando adivinó el resultado de lo que pasaba en ese momento explotó la bombilla y el jabón, David murió por aquellos objetos que de los que la gente no sabía de donde venían.

Alejandro Caballero

martes, 8 de noviembre de 2011

Eladio Orta en el Aula Literaria


Mañana en el centro cultural Alcazaba tendrá lugar la XVI edición de aula literaria.
En ella Eladio Orta expondrá obras suyas y leerá sus poemas para alumnos de cuarto de ESO de varios centros de Mérida.
El acto comenzará sobre las 12 de la mañana, en el centro cultural Alcazaba.

Ismael Ceballo

miércoles, 19 de octubre de 2011

Los dos inventos extraordinarios

Esta es la historia, de un chico que parecía, un tanto extraño, pero que al final acaba revolucionando el mundo. Que con qué, para eso tendréis que leer esta historia.
Esto era un día más o menos raro, un día de estos de verano en los que hace un calor inmenso, pero de repente hace un viento que te da escalofríos o en los que incluso te hace tener un poco de frío; nos situaremos por lo tanto a las 9:30 de la noche más o menos. Pero bueno volvamos al tema de esta historia, Alejandro era un chico de 21 años de edad, sus mayores aficiones eran crean objetos en los que solo estaban encerrados en las mentes de la gente, como un coche que hablase o incluso bolígrafo que escribiera solo. Él simplemente quería lograr lo que muchos científicos andaban buscando, alguien que fuera capaz de tener una idea para crear objetos con movimiento automático o que hablasen, Alejandro aún estaba en la universidad, pero eso para él no problema, tenía un tío suyo que también estaba licenciado en ciencias, con lo cual tenían una buena relación. Cada día su tío, se pasaba por su casa para ayudarle en los estudios. Total, que no tardó Alejandro en darle unos planos de sus ideas a su tío, el cual se sorprendió al ver tal talento, es como si su sobrino tuviera un duende que le diera tales ideas para su edad. Su tío no tardó en darle las ideas de su sobrino a sus compañeros. Ellos se sorprendieron al ver y escuchar que aquellos planos tan bien hechos eran de su sobrino. Entonces se pusieron en marcha, muchos pensaron que era una locura, pero el tío de Alejandro no se dio por vencido y quiso probar. Al cabo de unos cuantos meses, algunos se rindieron,pero otros siguieron y a dos meses de navidad creyeron que lo habían conseguido, pero solo habían conseguido la mitad del proyecto, hasta que uno tuvo una idea para terminarlo antes de tiempo y así lo hicieron, por fin habían creado los instrumentos que revolucionarían el mundo en tan solo unos cuántos meses. Todos recibieron un premio por haber logrado algo casi que no habría salido hasta dentro de muchos años y Alejandro ganó un premio aún mayor que un trofeo,la sensación y sentimiento de haber ayudado a su tío a haber revolucionado el mundo los dos juntos y con un poco de ayuda de los demás. Todos los que contribuyeron a la creación de estas dos cosas, las bautizaron con los nombres de Fantastic Car 2500 y de bocapencil 200.


DAVID LUENGO SÁNCHEZ

El ladrón de la luz


Esta historia trata de un súper agente, el espía numero 001. Como todas las mañanas, el espía 001, se dirigía al cuarto de baño para ducharse, en cuanto encendió la luz se llevó la sorpresa de que, en vez de arrojar luz sobre la habitación, esta se oscureció aún mas, lo volvió a intentar pero era imposible, cada vez que la corriente traspasaba los filamentos de la bombilla la habitación se oscurecía por completo. Pensando que serían problemas de visión, después de desayunar, se montó en el coche, un magnífico coche típico de espías, con toda clase de artilugios, y , para mayor comodidad, el coche hablaba. Al espía le basto con decir: `` Al oculista más cercano´´, el coche respondió con una voz robótica, inexpresiva:`` En seguida, señor´´. Y en un abrir y cerrar de ojos se hallaba en uno de los mejores oculistas de la ciudad, digno de un espía que debe estar atento a cualquier mínimo movimiento. Para sorpresa del espía, tenía la vista perfectamente, más que perfecta, una vista magnífica. Volvió a casa y, yendo en el coche, recibió un mensaje de voz de su jefe en la agencia. Como nuestro espía es muy bueno pero no tanto, necesitó sacar una libreta pequeña de su bolsillo, abrió una cápsula del coche y sacó un bolígrafo, lo puso sobre la libreta y apuntó sus nuevas instrucciones para la misión. Ésta consistía en detener al ladrón de la luz. Como cualquier persona se sorprendió y le pareció hasta cómico pero, recordando su percance con la bombilla del cuarto de baño, no le pareció una idea tan disparatada. Programó su coche hacia la guarida secreta de la agencia de espías, se bajó y se acercó al despacho del jefe (perdonad si no doy nombres, son espías ). Estuvieron hablando sobre el caso, dada su complejidad necesitó unos artilugios especiales, para esto fue al laboratorio. Nada más entrar en esa sala llena de batas blancas, se le vino un olor a consulta de dentista, después de echar un vistazo a la habitación y verla tan limpia decidió lavarse las manos para no manchar nada y no molestase a esas personas que parecían murciélagos, siempre en el laboratorio con sus probetas, creía que si estornudaba un montón de miradas caerían sobre el. Cogió la pastilla de jabón del baño más cercano y se lavó las manos. Para su asombro solo consiguió ensuciárselas más, manchó probetas, pipetas, vasos de precipitado... armó tal estropicio que fue echado de la agencia, éste fue el fin del agente 001.

JESÚS MANCHÓN VÉLEZ

Ida de olla

Un día cualquiera de verano a las 3 de la tarde con toda la calor del sol pegando en la coronilla, íbamos mi hermano y yo de camino a casa de mi abuela. Después de caminar horas y horas, por culpa del efecto del sol mi hermano empezó a delirar.
Yo en verdad al principio me reía cuando mi hermano decía cosas sin sentido como:
-Cuando llegue a casa de la abuela me voy a lavar la cara con el jabón que te ensucia la cara después de mojarlo o esta noche cuando llegue a casa voy a encender la bombilla para oscurecer toda la habitación.
De pronto apareció un coche de policía y nos paró . En el coche se escuchaba la radio de la policía y mi hermano dijo que era el primer coche que escuchaba hablar. La policía al escuchar tal tontería le hizo un test de alcoholemia y al no dar positivo le hizo otro de las drogas, como dio negativo en los dos el policía nos dijo que tuviéramos cuidado con el calor, que puede producir ilusiones de cualquiera de los sentidos.

Alberto Larios

Un tanto extraño


Hola me llamo Bruno, estoy en casa preparándome para una cita con una mujer maravillosa. Me he enterado de que no le gustan los hombres obsesionados con la higiene por eso he comprado un jabón que en vez de limpiar me ensucia más, mientras yo me ensucio en la ducha con mi nuevo jabón he dejado a mi bolígrafo Paul terminando el final de mis memorias. Paul no es nadie en especial, solo es mi bolígrafo que escribe solo.

Desde que me encontré con Paul en el coche parlante de mi cuñado somos inseparables, y me ha servido de inspiración para mis libros infantiles. Ya que un bolígrafo parlante es algo que no se ve todos los días y ¿sabéis lo que nos pasó llegando a casa el día que nos conocimos?
Nos encontramos con un perro que intentó mordisquearlo mientras yo tiraba del pobre Paul para salvarlo de aquel fatídico final en las mandíbulas de aquel enorme y bruto perro sarnoso que quería arrebatarme a mi nuevo compañero de hazañas. Tras este incidente fuimos a una tienda de antigüedades a por una maqueta de la Bastilla Francesa, Paul me ayudó a pintarla gracias a su tamaño.

Bueno, volviendo a mi cita, por fin me encontré para mi sorpresa con una obsesa de las bombillas y por casualidad me acordé de una bombilla un tanto extraña que vi en la tienda de antigüedades, el dependiente me explicó su función. Era una bombilla de oscuridad, no quise comprobarlo pero llevé a mi cita allí para darle un sorpresa. La chica que se llama Mónica, se quedó sorprendida toda la vida coleccionando bombillas que creía únicas pero en realidad la única bombilla oscura se la encontré yo, un hombre al que acababa de conocer y por el que empezaba a sentir algo.

Ana Belén Salguero y Jorge Ramos

El robot pintor


Esta historia se representa en un futuro muy lejano de información y tecnologías, un robot se cansó de los maltratos de su dueño y se preguntó cómo un robot podía estar limitado por un ser inferior, así que decidió matarlo para que no pensaran que era él aunque sonara irónico “un robot mata a su dueño” en todas las noticias pero no se molestarían en preguntarle al robot.

Así que cuando salió de la ducha colocó el jabón para ensuciar en el suelo haciendo que resbalase y muriera.

El robot fue reubicado a otro dueño, este le dejaba días y meses sin cargar su batería y cuando lo hacía pedía algo a cambio. Entonces vio que podía matar a uno o dos pero vendrían más. Pero lo primero era matar al segundo dueño

Utilizando las bombillas de oscuridad las cambió por las de luz y el coche no se enteró estaba en modo ahorro y cuando cogió el coche se despeñaron “coche robot mata a su dueño”

Era perfecto le echaron las culpas al coche ,al ser su segundo dueño muerto nadie lo quería y lo pasaron a probador de bolis que pintan solos entonces vieron el potencial artístico del robot 115R2 el primer pintor.

Luis Carlos Ledo